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Sustrato

Que sustrato utilizar para plantar nuestros lithops es, seguramente, la pregunta que más se hace (o se suele buscar por internet) cuando nos iniciamos en el mundo de los lithops. Paradójicamente, las respuestas pueden llegar a ser tan variadas, que cada persona que responde a esta pregunta, dará una contestación diferente de “su receta”.

Encontraremos gente que los cultiva en un 100% mineral (ya sea pómice, akadama….) otros, como los grandes viveros que los cultivan en fibra de coco y/o turba con perlita y los tienen en perfecto estado de salud. Por último, y el más utilizado la gran mayoría de aficionados, que suelen utilizar un 80/20 o 70/30, siendo el primer numero el porcentaje de sustrato mineral y el segundo de materia orgánica.

Entonces, ¿cuál es el sustrato  “perfecto”?

Pues como se puede imaginar, no existe una respuesta exacta para esta pregunta, y ambos sistemas (desde cultivar en 100% mineral hasta totalmente orgánico) pueden ser totalmente válidos para el cultivo  de lithops. Solo se ha de cumplir una condición básica para que sobrevivan tanto en uno como en otro sistema. EL RIEGO. Es así de sencillo, un sustrato que retenga más el agua necesitara riegos más espaciados, mientras que uno que no lo haga, deberán ser más regulares.

Por lo tanto, y en mi humilde opinión por supuesto, se ha de tener en cuenta el lugar donde vivimos y a partir de ahí, ver que sustrato escoger para nuestras plantas, aumentando la parte orgánica (que retendrá más humedad) o reduciéndola, dependiendo de nuestra climatología.

Pongamos el ejemplo de España. Si en Andalucía y País Vasco utilizan el mismo sustrato, obviamente en Andalucía deberán regarse más asiduamente que en el País Vasco, puesto que las temperaturas pueden tener 10-15 grados de diferencia entre las dos comunidades un día de agosto. Otro caso similar sería zonas como Zaragoza, donde el cierzo puede secar el sustrato en cuestión de horas, y en el lado opuesto Lleida o Lugo, donde la niebla se puede asentar durante varios días (o semanas) y la humedad es del 100 %.

A parte de donde residamos, cada sustrato tiene unas ventajas y unas desventajas que debemos tener en cuenta a la hora de decantarnos por uno u otro.

 

INORGÁNICO

Ventajas:

-          Al ser un material inerte, es muy difícil que proliferen plagas.

-          Es muy drenante  y evita que se encharque el agua y mueran por sobreriego.

Desventajas:

-          No tienen nutrientes y deben abonarse con cierta regularidad.

-          En climas cálidos debe aumentarse la frecuencia de riego.

-          “Normalmente” su crecimiento es más lento (véase el entrecomillado, esto puede ser únicamente como desventaja para un vivero que se dedique a la venta, en absoluto para un aficionado) Aunque la cantidad también de luz influye sustancialmente en su crecimiento.

 

ORGÁNICO

Ventajas:

-          No necesitan ser abonados

-          Requieren menos riegos

-          “Normalmente” crecen más rápido ( igual  que el apartado anterior)

 

Desventajas:

-          Si NO se utiliza junto a un material drenante, se puede apelmazar el sustrato y curiosamente requerir más agua de lo habitual para que ésta llegue a las raíces. 

-          En climas húmedos, los riegos han de ser controlados o se pueden morir por sobreriego.

-          Es más fácil la proliferación de plagas.

-          Las raíces suelen ser mas cortas

En ambos apartados hay más ventajas/desventajas, pero sólo he puesto las más relevantes para no extenderme mucho.

 

 

Véase que NO he puesto como ventaja/desventaja el coste del sustrato en ninguna de las dos opciones, ya sea orgánica o inorgánica. Para no generar polémicas innecesarias, he preferido descartar hablar del tema.